Esta situación lleva al límite la capacidad de los sistemas de salud y de su personal. El 16% de los hospitales y centros de salud en todo el mundo no tienen instalaciones de lavado de manos, y la escasez mundial de material de protección para los profesionales sanitarios es uno de los grandes retos.
Por este motivo, UNICEF mantiene sus programas para garantizar la salud de las personas atendidas a través del suministro de: mascarillas, guantes, gafas, trajes protectores, medicamentos y kits de higiene a las clínicas de salud. Así mismo, UNICEF promueve el lavado de manos ya que es la práctica fundamental para prevenir la transmisión del virus.
Paralelamente se está ofreciendo información y consejos sobre el coronavirus y sus riesgos, y orientación y asesoramiento a gobiernos, maestros, responsables escolares y familias y a toda la sociedad sobre la mejor manera de protegerse a uno mismo y a su familia, con el fin de contener la propagación de la COVID-19.